Nos ha gustado el emplazamiento, las vistas al mar y a la zona de jardines y piscina. La distribución interior del apartamento, aunque para acceder a las zonas comunes teníamos que salir del edificio y entrar por otra portería.
En el aspecto de la limpieza, la zona de ducha de uno de los dos baños estaba levemente enmohecida.
Y por lo que respecta al lavavajillas, echamos en falta abrillantador y sal industrial. Me responden que eso es cosa de los inquilinos. Lo bien cierto es que el menaje de cocina y la poca vajilla de cristalería existente están bastante blanquecinos, debido a que nadie se lleva sal y abrillantador cuando va de vacaciones e intuyo que en esa máquina nadie ha repuesto esos productos en años. Consecuencia la vajilla de cristal ha perdido el brillo. Durante nuestra estancia esos elementos de cristal los lavamos a mano.
Tan sencillo como avisar a los inquilinos de que han de llevar de casa esos elementos. O reponerlos desde su organización, a fin de que la vajilla del propietario del inmueble luzca en óptimas condiciones.